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Cuerpo de Bomberos de Concepcion Chile



Superintendente
Sr. Marcello Plaza Rivera
Vice Superintendente
Sr. Bernardo Mendoza Muñoz
Secretario General
Sr. Ricardo Aedo Flores
Pro Secretario General Sra. Karen Pavéz Elizalde
Tesorero General
Sr. Antenor Uribe Vergara
Pro Tesorero General Sr. Ian Argo Inch
Comandante
Sr. José Pedreros Moreno
Segundo Comandante
Sr. Rodrigo Toledo Barrios
Tercer Comandante Sr. Cristián Cárdenas Aquevedo
Cuarto Comandante
Sr. Marco Valderrama Moya


PRIMERA COMPAÑIA DE BOMBEROS DE CONCEPCION CHILE

Primera Compañía
Obispo Hipólito Salas 347
Concepción
412 229 269
SEGUNDA COMPAÑIA DE BOMBEROS DE CONCEPCION CHILE Segunda Compañía
Janequeo 370
Concepción
412 222 713
TERCERA COMPAÑIA DE BOMBEROS DE CONCEPCION CHILE Tercera Compañía
Serrano 1312
Concepción
412 229 112
CUARTA COMPAÑIA DE BOMBEROS DE CONCEPCION CHILE
Cuarta Compañía "Carlos L. Rowsell"
Avenida Los Carrera 2138
Concepción
412 327 442
Quinta Compañía
Collao 1645
Concepción
412 310 046
SEXTA COMPAÑIA DE BOMBEROS DE CONCEPCION CHILE
Sexta Compañía "José Quintino F"
Las Heras 747
Concepción
412 256 208
SEPTIMA COMPAÑIA DE BOMBEROS DE CONCEPCION CHILE Septima Compañía
Veteranos del 79 s/n
Concepción
412 229 734
OCTAVA COMPAÑIA DE BOMBEROS DE CONCEPCION CHILE
Octava Compañía
Avenida Los Carrera 1837
Concepción
412 214 001
NOVENA COMPAÑIA DE BOMBEROS DE CONCEPCION CHILE Novena Compañía
Juan de Dios Rivera 1912
Concepción
412 254 451
DECIMA COMPAÑÍA DE BOMBEROS DE CONCEPCION CHILE
Decima Compañía
Diego de Almagro 121
Concepción
412 225 051



Recién terminada la Guerra del Pacífico, Concepción conoció un hecho que vendría a marcar época en su historia: el nacimiento del Cuerpo de Bomberos en esta Ciudad, el día 13 de Abril de 1883.

Tiene por tanto esta benemérita Institución, 131 años de existencia, ciento treinta y un años de labor resuelta, desinteresada, efectiva, a favor de la vida y la propiedad de los habitantes de Concepción, habiendo ocasiones, como los terribles sismos de Enero 1939, Mayo de 1960 y Febrero de 2010, en los cuales el espíritu cívico y el afán de servicio público se han hecho presentes a través de los bomberos voluntarios que, cumpliendo así con su promesa de servicio, han dado a la Ciudad y al País, la más alta lección de patriotismo y fé en los destinos humanos que se pueda conocer y admirar.


Fue el entusiasta ciudadano porteño don Jorge Blackburn, quién, activando el propósito de crear una Compañía de Bomberos, mueve influencias, reúne gente, busca elementos adecuados y logra convencer a vecinos y Autoridades.

Así como caen las semillas en tierra fértil y nacen las espigas prometedoras, así la gente ayudó a la obra de don Jorge Blackburn.

Sintiendo en sus ánimos calor de fraternidad y sentimientos nuevos, la juventud penquista respondió ampliamente al llamado patriótico que se le hacía. Al aporte personal se sumó el aporte económico, y más tarde se sumaron otros nombres que querían participar activamente en la vida de la generosa Institución.

La providencia también influye en la gestión de tan hermoso proyecto, y un incendio producido en la Maestranza de Ferrocarriles en Marzo de 1883, es la chispa que enciende el fuego ardoroso de sus ímpetus en el Señor Blackburn, quién aprovecha la ocasión para darle un nuevo y vigoroso impulso a su contenida empresa, al mismo tiempo que aprovecha el sentir de la ciudadanía que comprende muy bien ahora, la necesidad de crear un Cuerpo de Bomberos en nuestra Ciudad.

Es así como, ciento treinta y seis vecinos poseídos por un entusiasmo febril, rompen la frialdad de un nublado día Viernes 13 de Abril de 1883, y con delirante entusiasmo y fervorosa felicidad, fundan solemnemente la Primera Compañía de Bomberos, dando origen con esto, a la creación del Cuerpo de Bomberos de Concepción.

Posteriormente y con la necesidad de contar con una congénere que viniera a complementar la tarea bomberil extincionista, dado que la ciudad estaba cobrando un inusitado desarrollo, se realizan los estudios preliminares para dotar a esta nueva Compañía de elementos de apoyo para combatir el fuego; escalas, hachas, ganchos, etc. Compenetrados los sectores de la ciudad de la importante y valiosa contribución que presta el Cuerpo de Bomberos en los siniestros, se reúnen industriales, comerciantes y profesionales para dar vida a la Compañía de Bomberos N° 2, a la cual designan como "Zapadores", por tener cierta similitud con la obra de los Militares en la "Zapa", o sea, limpiar y despejar la zona amagada para dar paso a la acción de los equipos de agua.

Se efectúan reuniones en la casa del prestigioso industrial Augusto Schmidt, con la asistencia de Julian Hermann, Guillermo Eade, Conrado Schmidt, y Abelardo Duvanced entre otros entusiastas. Esto sucede el día 26 de Septiembre de 1886, fecha indicada como fundación de la Compañía.

Un siniestro de proporciones ocurrido el día 27 de Enero de 1888, da la pauta para organizar una nueva Compañía de Bomberos, dado el caso que en el siniestro mismo se comprueba que el material y el acopio humano de que disponen las dos Compañía existentes, no son suficientes para contener el incendio.

El voluntario de la 8°. Compañía de Bomberos de Santiago, recién llegado a nuestra ciudad, don Guillermo Paschem Wernekinck capitaliza un nuevo sentir penquista y sin desorientarse en sus propósitos bien definidos, hace un llamado a la juventud para estrechar filas en esta meritoria Institución, convocándolos a una reunión el día 29 de Enero de 1888 a las dos de la tarde en el Café "La Bolsa", para fundar una nueva Compañía de Bomberos la cual se denominará "Compañía de Salvadores y Guardia de la Propiedad", llevando por orden numérico el N° 3.

Abre la sesión el Sr. Paschem, quién en una vibrante y espontánea improvisación, y con sólidas frases de alto sentido cívico, indica la importancia para esta ciudad de esta nueva Compañía, cuya misión principal será guardar el orden en los incendios, cuidando del mobiliario y enseres extraídos de las propiedades amagadas, facilitando de esta manera la labor específica de las otras Compañías en el desarrollo del trabajo., como a la vez, agradece con emocionadas frases el espíritu de cooperación demostrado por los asistentes al incorporarse en forma voluntaria y decidida a esta Institución.

Siempre en escala ascendente, el Cuerpo de Bomberos ya había tomado la ruta que le corresponde dentro del concierto progresista de la Ciudad, por este motivo es que en los albores del otoño del 1888, cuando la ciudad penquista toma forma y vida mayoritaria por su evidente progreso en todas las manifestaciones industriales y comerciales, es que se inspira la idea de formar una Cuarta Compañía de Bomberos.

Los incendios se producen con una inusitada frecuencia, algunos a causa de los adelantos eléctricos, y otros provocados por materiales combustibles o inflamables; además en consideración a que solamente la Primera Compañía posee maquinarias para la extinción rápida del fuego por medio del agua, pues las otras dos compañías se dedican a aislar el fuego, derrumbar murallas y salvar muebles y especies que están en peligro.

Ante esta evidencia y con el decidido propósito de aportar mayores recursos en resguardo de la ciudad y su progreso, e inspirados por los más hermosos ideales de altruísmo y fraternidad, un grupo numeroso de jóvenes penquistas, impulsados por un vehemente y espontáneo entusiasmo, se dan a la tarea de organizar una nueva Compañía de Bomberos.

Es así como, el día 5 de Abril de 1888 se convoca a una reunión ampliada con la asistencia de autoridades bomberiles, donde se da por fundada esta nueva Compañía. Este selecto grupo de Voluntarios pertenecientes a la alta sociedad penquista se dan tarea de inmediato a luchar con sus congéneres en improbas contiendas contra el fuego.
Entre los años 1886 y 1888 surge en la ciudad un franco deseo de ayudar al engrandecimiento del Cuerpo de Bomberos, y como un solo sentir, desde todos los sectores de la ciudad se complementan voluntades para cooperar con ello.

La presencia de varias Compañía hace necesario un organismo directivo común que coordine su acción y determine un plan de trabajo conjunto. Es así como, al celebrar la Primera Compañía su quinto aniversario de fundaci&oacn el año 1888, se constituye legalmente el Honorable Directorio General del Cuerpo de Bomberos de Concepción, lo que hoy celebramos; en efecto, al mediodía del 17 de Abril de 1888, un centenar de vecinos del creciente Concepción, acude al cuartel de la Primera Compañía para presenciar la primera Reunión del Primer Directorio General del Cuerpo de Bomberos de Concepción.

En la sala solo se siente la respiración nerviosa de los circunstantes, los que no quieren perder detalle de cuanto allí se exprese o se haga. El momento es, Supremo y ceremonioso y es por ello que el Superintendente Señor Carlos L. Rowsell, con palabras vibrantes y persuasivas, que no ocultan la emoción que le embarga declara abierta la Sesión y dice:

“permítanme expresar a Uds. y por sus conductos a las Compañías que representan, mis más expresivas gracias por el honor de que he sido objeto designándoseme para desempeñar el importante cargo de Superintendente del Cuerpo de Bomberos de Concepción. Estimo este honor como una señal de fraternidad para con el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, en el cual he pasado mi aprendizaje bomberil. Espero que nuestros esfuerzos, protegidos por el Supremo Gobierno y la Autoridad local, más la cooperación de los vecinos, darán en muy poco tiempo el resultado de poner a esta Institución en actitud de prestar los eficaces servicios requeridos por la creciente importancia de esta ciudad y su gran comercio; contamos ya con 4 Compañías pero la 1° y 2°. Necesitan aumento y mejoramiento de material, en cuanto a la 3°. y la 4°, carecen de casi todo lo necesario para desempeñar con éxito sus importantes tareas. En cuanto a la organización y disciplina de estas Compañías, corresponden a la Comandancia; mis conocimientos en esta materia quedan a su disposición si en algo pueden servir.”
Acto seguido se designa una planta directiva compuesta por:

Superintendente, Don Carlos L. Rowsell, Comandante don Oscar Spoerer, Tesorero General don Rodolfo Bahamondes, Director Primera Compañías don José María Castro, Director Segunda Compañía, don Agustín Vargas Novoa, Director Tercera Compañía, don Edmundo Larenas y Director Cuarta Compañía, don Luis Urrutia Rozas.

Estamos al frente de una Organización seria y definida, nacida al fragor y entusiasmo de unos valientes y visionarios quienes son los que encendieron las primeras antorchas de luz hacia un ideal que se levanta como un monumento de promisorias esperanzas. Es una Institución que no se inmuta ante el tiempo ni ante los años que encorvan las espaldas de los Voluntarios que por ella pasan; se agitan, sirven y mueren, siguiendo los vericuetos de la compleja psicología humana a través de hondas tragedias vividas en el silencio de los hogares consumidos por las llamas.

Esta Institución que vive con serenidad pasmosa y que refleja como trasunto de los hechos que ha logrado captar en el espectáculo de la vida vulgar, también tiene vida y anhelos, que son los que se confunden con la hetereogénea y palpitante vitalidad de nuestro pueblo; esta benemérita institución, de antecedentes de lucha, tiene cicatrices de los sufrimientos, es por que para el servicio de la comunidad fue fundada, y por la comunidad es formada.

Más que una interpretación de antecedentes, el Cuerpo de Bomberos es una organización de fuerza moral ante la ciudadanía.Transcurridos los años y cuando muchas hojas del calendario han sido sustituídas y arrancadas por la mano del tiempo, encuentran al Cuerpo de Bomberos de Concepción pletórico de augustas posiciones, dispuesto a seguir prestando su servicio profesional y voluntario a la comunidad penquista.